martes, 2 de enero de 2018

EGRÉGORAS

ENERGÍAS DIMENSIONALES
El termino de Egregor es un concepto propio del ocultismo que viene a representar una “forma de pensamiento” o “mente colectiva de grupo”, esto es, una entidad psíquica autónoma capaz de influir en los pensamientos de un grupo de personas. La simbiótica relación entre un Egregor y su grupo ha sido comparada con los conceptos recientes no ocultistas de empresa o corporación (como entidad jurídica) y el meme. La revista Gnosis de 1987, define un Egregor como una especie de mente colectiva creada cuando la gente se unen para un propósito común conscientemente. Según los masones, Egregor (del griego Egregoroi) significa velar. Egrégora también proviene del mismo término y designa la fuerza generada por la sumatoria de las energías físicas, emocionales y mentales de dos o más personas cuando se reúnen con cualquier finalidad.
Eliphas Levi, el escritor ocultista francés, los denomina príncipes de las almas, como cuando todos se unen con las mentes para el acto de crear. Al Egregor se le supone un centro de conciencia dévico, entendiendo por dévico a las reacciones del Espacio por cualquiera de los estados de conciencia humanos. Se le conceptúa esotéricamente como un ente primordial (como los Tulpas) formado por una agrupación de almas en un todo de sustancia mental o psíquica. Los antiguos consideraban a la Egrégora un ser vivo con fuerza y voluntad propias generadas a partir de sus creadores o alimentadores pero independiente de las de cada uno de ellos. En el plano racional a los Egregores se les entiende como formas psíquicas que tienen que ver con estados de conciencia humanos. Es un “ser psíquico” de carácter colectivo; un campo de influencia común, es un fluir sutil, invisible y elástico que ocupa espacios y que transmite energías creadas por un modo de pensar, de sentir o de actuar de los seres humanos. Es un “ente” real, sensible y actuante, aunque imponderable, que permite tener a los corazones sintonizados. Es un alma grupal, un arquetipo que dirige el destino de la comunidad. Es innegable su poder por la consolidación de lazos entre el individuo y el grupo integrando al primero a un registro del inconsciente colectivo.
Si algunas personas se reúnen y emiten vibraciones fuertes e idénticas por pensamientos de la misma naturaleza, formarán uno por energía positiva o negativa, según sea el género de los pensamientos emitidos, el Egregor creado con nuestros pensamientos, sentimientos y emociones y de acuerdo a ellos, reaccionará sobre nosotros. Es decir; todo impulso vital o substancial que surge de individuos o de comunidades produce una reacción en el espacio que provoca la forma psíquica de un Egregor, que se establece alrededor de las personas, de los hogares, de templos, de instituciones, etc., y por el que se puede percibir las condiciones y carácter de los mismos.
La Egrégora se realimenta de las mismas emociones que la crearon, y a quienes la engendraron, se les induce a producir repetidamente las mismas emociones. Los hay efímeros y permanentes. Los primeros obedecen a impulsos psíquicos o estados de conciencia esporádicos y sin fuerza aglutinante; los segundos son el resultado de la acumulación de materia psíquica realizada de manera constante y permanente por efecto de los estados de conciencia habituales, ya sea de los individuos o de los grupos.
Por ejemplo: Una persona pesimista producirá un tipo de energía que por ley de afinidad se fijará a su alrededor y se ligará con personas y sitios que tengan su misma vibración. El Egregor formado por el poder de los ritos, de las ceremonias litúrgicas y de meditaciones llevadas a cabo regularmente por las distintas religiones, sociedades y escuelas esotéricas de entrenamiento espiritual del mundo determinan estados psíquicos con gran influencia que afectan el ambiente particular de tales comunidades y también sobre otras conciencias generando un fenómeno psicológico vivenciado como un despertar espiritual. Así, se aprecia una elevación o dignificación de la conciencia. Estos Egregores son deseables, necesarios, y es lícito pretenderlos como cohesión iluminada.
Por el contrario, existen otros negativos que son generados por actos de egoísmo, por la incapacidad de aceptación del bien y de rechazar al mal. Estos Egregores son los más numerosos y los que frecuentemente nos encontraremos cruzados en el camino hacia la máxima elevación espiritual en donde se busca la paz, la serenidad y la comprensión. Los distintos tipos de Egregores cualifican la vida de individuos y de los grupos que los produjeron por efecto de sus ordinarios y habituales trabajos y estados de conciencia. Los hay que provenientes del pasado aun pululan en ritos y ceremonias y continúan proyectando energías.
Otros, de carácter reciente generan un poder muy notorio en la vida actual determinando los aspectos sociales, políticos, culturales, de las distintas naciones. Ente mágico y etéreo, fruto de sinergismo de personas reunidas en la práctica de un ritual, como energía psíquica se dota de una forma objetiva en el plano donde se manifiesta. Esta forma se adapta a las expresiones de la personalidad cuando se experimentan estados de conciencia como el odio, la envidia, el miedo o la desesperación o, por el contrario, la benevolencia, el afecto, la compasión, la decisión o el valor. La acumulación de las energías psíquicas exigiendo una forma haya en los distintos espacios cualificados la respuesta adecuada. 

lunes, 6 de noviembre de 2017

ROBERT KIRK

EL PUEBLO PARALELO
Dentro el mundo de los Elementales, uno de los personajes primordiales que uno debe de conocer si sobre este extraño mundo quiere conocer, es sobre la singular vida de este personaje, un religioso que, a pesar de sus creencias, se adentro a explorar, conocer y tratar de comprender a los habitantes de un plano alterno. Kirk, logro dar a conocer las costumbres y detalles de ese mundo que apenas vislumbramos y que según todas las tradiciones y creencias antiguas del mundo, está a nuestro alrededor e interactúa de diversas formas con nosotros.
El reverendo Robert Kirk nació el 9 de diciembre probablemente en 1644 en Aberfoyle, Perthshire, cerca de Glasgow, en pleno centro de Escocia. Estudió en la Universidad de Edimburgo y se graduó en Artes en 1661. En 1664 fue nombrado ministro en Balquhidder, Perthshire, y luego en Aberfoyle en 1685. Es autor de la primera versión poética completa de los Salmos en gaélico escocés, publicada bajo el título de Psalma Dhaibhidh an Meadrachd (Edinburgh, 1684). En 1689 viajó a Londres para supervisar la impresión de la Biblia en gaélico del obispo ya fallecido William Bedell. Esta fue publicada en 1690. Fue un eclesiástico, demonólogo, filólogo experto en idioma gaélico escocés y folklorista escocés, famoso autor de “El Secreto de Commonwealth”, un tratado sobre los cuentos de Hadas.
Como gran estudioso de las supersticiones feéricas, escribió un ensayo sobre la naturaleza y las acciones de las personas subterráneas (y en su mayor parte) invisibles que están bajo el nombre de “Faunas y hadas, o el lyke, entre los escoceses de bajo rango”, tal como lo describen aquellos que tienen el segundo visión (1691), que fue traducido al español como “La Comunidad Secreta”; que es un largo, desordenado y crédulo compendio de información sobre toda la mitología y folklore tradicional escocés sobre un “pueblo subterráneo” y la “segunda visión” o facultad mediúmnica que permitía a algunos escogidos, casi siempre los séptimos hijos podían observarlos. Kirk era un séptimo hijo.
Según una conocida folklorista de nombre Katharine Briggs, se trata de una de las obras más importantes jamás escritas sobre la materia. Robert Kirk murió un año después, hay quien dice que, en castigo por haber revelado los secretos de elfos, gnomos, hadas y otros seres mágicos. Es cierto que su muerte fue misteriosa, ya que fue encontrado en la Fairy Knowey o “Colina de las hadas”, y hubo quien creyó que su cadáver era el de un doppelgänger (un doble). Su tratado, hallado e impreso por primera vez en 1815 bajo la supervisión del novelista Walter Scott. Los archivos del reverendo Kirk se conservan en la Universidad de Edimburgo, incluyendo algunas obras inéditas.
Sobre estas entidades, sin ejercer una clasificación rigurosa, explica por encima sus tipos, poderes o cualidades. El pueblo feérico posee un cuerpo aéreo y una naturaleza entre humana y angélica; viven bajo tierra y son anteriores a los propios seres humanos. También narra los testimonios de mujeres que en su época se dijeron secuestradas por los fairies mientras dejaban en su lugar un doble, lo que él llama changeling (en la tradición germánica son llamados doppelgänger) para que aparentasen ser ellas. Como los feéricos suelen secuestrar mujeres que han dado a luz para amamantar a sus propios vástagos. Se cita que la superstición o creencias sobre estas entidades, uno debe de colocar en la cama trozos de hierro para disuadirlos. Además de herir al ganado y robar la “esencia” de los alimentos, los feéricos también, aparecen para anunciar hechos funestos, y de aquí el terror que suscitan en quienes poseen lo que llama “Segunda Vista” y pueden verlos. Es ese el otro gran tema del libro junto con los feéricos (el mundo mágico).
De nuevo aporta continuos testimonios de la existencia de este don, que podríamos identificar con la capacidad mediúmnica: tiene la virtud de contemplar hechos ocurridos a gran distancia (incluso miles de kilómetros), ver el futuro (ya inmediato, ya distante) y percibir a la “gente pequeña” o “pueblo subterráneo”. Al final del segundo capítulo, Kirk se enfrasca en una polémica sobre si poseer la “Segunda Vista” es algo pecaminoso o no, y concluye que, es un Don más de Dios y que como tal no tiene nada de demoníaco si no se use para el mal. Este polémico y peculiar reverendo, Robert Kirk, falleció el día 14 de mayo de 1692.

jueves, 19 de octubre de 2017

MAGONIA

EL MUNDO MÁGICO
En nuestro mundo, en la mitología, existen muchas zonas o lugares especiales que son referidos en las tradiciones y libros antiguos de todas las culturas. Para muchos es solo imaginación, pero para quienes creen en ellos y los estudian, son reales y han encontrado detalles, sucesos y descripciones de gran interés que bien podría darnos datos de su existencia. Lo cierto es que desde siempre se han descrió esos lugares o sitios mágicos lleno de misterio que, si reflexionamos sobre ello, podríamos estar ante un mundo alterno, parafísico descrito de muchas formas por muchas personas en el mundo.
Uno de los lugares que son utilizados por los interesados en el mundo mágico sin duda alguna es Magonia. La primera mención oficial de este enigmático lugar se atribuye al De Grandine et Tonitruis del obispo carolingio Agobardo de Lyon en 815, donde se presenta como una ciudad voladora cuyos habitantes viajaban en barcos sobre las nubes y causaban tormentas para saquear el grano de los campos. En sus escritos contra estas supersticiones populares, Agobardo de Lyon denunció la creencia en la brujería y el origen sobrenatural del mal tiempo.
Magonia es una ciudad legendaria del folclore medieval. Según se decía, este lugar se alzaba entre las nubes y era el hogar de feroces marineros aéreos llamados “tempestarios”, capaces de producir vientos y tormentas a voluntad. Curiosamente y adecuándose a nuestros tiempos, a inicios de los años setentas la cultura popular moderna, el concepto de Magonia es a veces relacionado con el fenómeno de los objetos volantes no identificados.
Jacques Vallée fue uno de los primeros divulgadores en utilizarlo, en su libro de 1969 Pasaporte a Magonia: del folclore a los platillos volantes. En esta obra, densa y con cientos de casos, había dos partes bien diferenciadas. En la primera, el autor nos trataba de explicar las similitudes entre los modernos casos de OVNIs y sus tripulantes en conexión con las antiguas historias de duendes, elfos y maldiciones diversas que siempre han acompañado al hombre. Según Vallée varió la interpretación en cada época, no el fenómeno.


Roberto Samael C E

miércoles, 20 de septiembre de 2017

LOS ELEMENTALES

HABITANTES EL PLANETA DESDE ANTES DE LA APARICIÓN DEL HOMBRE 
Elementales es el nombre que recibe una categoría de seres mitológicos descritos por primera vez en las obras alquímicas de Teofrasto Paracelso (1493 - 1541). Los tipos de elementales descritos eran cuatro, coincidiendo con los elementos de la tradición griega. De esta forma la correspondencia entre los elementos y las criaturas que les representaban sería: Agua: ONDINAS. Fuego: SALAMANDRAS. Tierra: GNOMOS. Aire: SÍLFIDES.
Ellos son los habitantes de los elementos que componen el planeta, son los guardianes de la naturaleza, más conocidos como hadas, duendes, gnomos, silfos, ondinas, nereidas, sirenas, ninfas y elfos. Bajo su influencia y poder se crean y preservan las selvas, los bosques, las montañas, los lagos y todas las maravillas de la naturaleza. De acuerdo a los más antiguos registros esotéricos, los elementales son seres pertenecientes al mundo espiritual, parafísico. Los elementales son los habitantes invisibles, son representados como figuras casi humanas, y se los considera habitantes del planeta desde antes de la aparición del hombre. Debido a la gran coincidencia descriptiva que existe de los elementales entre las diferentes culturas de la antigüedad (sumerios, celtas, mexicas, egipcios, caldeos, mayas, chinos, indígenas de la Polinesia, África, América), se concluye que los seres elementales han mantenido contacto permanente con el ser humano, favoreciendo el intercambio energético que permitió al hombre visualizarlos e identificarlos.
En los registros hallados sobre ritos y costumbres de las diferentes culturas anteriormente mencionadas, se encuentran reminiscencias sobre la presencia de los seres elementales en casi todos los ritos considerados sagrados, y muy especialmente en aquellos ritos dedicados a solicitar protección celestial para las siembras y las cosechas. También eran invocados para pedir gracias ante ciertas contrariedades concernientes al reino natural, como, por ejemplo, paros de fuertes vientos, tempestades, de incendios, agitación de las aguas, etc. Los seres elementales eran muy respetados por las culturas antiguas, eran queridos y temidos. Los elementales, si bien son espíritus habitantes de los cuatro elementos, carecen de alma, y al parecer, desconocen la diferencia entre el bien y el mal.
Por lo tanto, se los considera como seres duales. Son descriptos como seres juguetones, traviesos, sin una clara conciencia de la responsabilidad, pero tenaces trabajadores a la hora de cuidar y proteger su elemento y la naturaleza. Los elementales son los protagonistas de la magia buena. Pero al no tener alma ni conciencia de la diferencia entre el bien y el mal, son también utilizados en magia mala. Las hadas y los duendes y demás seres mágicos, están allí afuera, esperando ser convocados por nosotros para beneficiarnos con sus atributos, o tal vez podamos verlos fortuitamente.

viernes, 19 de mayo de 2017

LOS BALAMES

MUY VALORADOS POR LOS CURANDEROS
La palabra Balam se aplica en la mitología maya a unos genios o seres del etéreo (el Uay Balam) protectores de los campos y las cosechas. Se les rendía culto antes de empezar la siembra y por tanto algunos los consideraron como deidad, aunque no aparecen en el panteón maya. También se les llama Nukuch (Nohoch) Uinik que significa hombre grande y el de Yumil-Kol se les aplica cuando protegen las milpas. En la cultura maya, particularmente la yucateca, los Balames son, más en la actualidad, espíritus mayas encargados de proteger a los poblados, a las milpas y a los hombres.
De acuerdo a la tradición popular, hay cuatro de ellos para cada sitio, cada uno de los cuales se ubica en uno de los puntos cardinales para llevar a cabo sus funciones de protección. Suelen aparecer por las noches, aunque a veces llegan a manifestarse en el día. Se supone que si alguien tiene un encuentro con uno de ellos, enfermará de espanto; este padecimiento es consecuencia de sufrir un gran susto y se manifiesta con vómitos, diarrea, problemas de sueño, desgano. En cuanto a su aspecto, se les describe como ancianos de barba larga, su cara es horrible y difícilmente alguien podrá resistir una mirada suya. Usan sombreros de palma de ala ancha, llevan sandalias de piel y visten túnica flotante. Son muy aficionados al tabaco, de hecho, se dice que las estrellas fugaces, en realidad, son las colillas de los cigarros que arrojan los Balames. Existen discrepancias respecto a su altura, ya que se les describe muy altos o muy pequeños. Su carácter es dual, es decir, hacen el bien, pero no dudan en castigar a los que han olvidado hacerles las ofrendas correspondientes.
Los Balames se clasifican en dos tipos dependiendo de sus actividades. Los encargados de proteger los pueblos son llamados Balam-cahob que significa Balames de los pueblos o Canan-cahob guardianes de los pueblos. Y los responsables de cuidar las milpas son llamados Balam-col. Los Balames protegen los pueblos y las milpas no sólo de humanos y animales dañinos, sino de espíritus capaces de hacer daño; cuando un solo Balam no puede vencer al enemigo, chifla pidiendo ayuda al resto de los Balames que, al escuchar el llamado, acuden prestos a auxiliarlo. Una de las armas que utilizan los Balames son los piliz-dzoncab, que son una especie de proyectiles hechos de piedra obsidiana que arrojan utilizando los dedos. Estos artefactos son muy valorados por los curanderos ya que los usan para hacer sangrías.

jueves, 18 de mayo de 2017

FAUNOS, SÁTIRO O PAN

SERES MÁGICOS SIMILARES
Fauno era, en la mitología romana, una de las divinidades más populares y antiguas, es también identificado con el griego Pan debido a la similitud de sus atributos. Fauno en latín es Faunus, (el favorecedor, de favere o quizá el portador de fari) era, en la mitología romana, una de las divinidades más populares y antiguas. Fauno fue adorado en dos roles diferentes: como el dios de los campos y los pastores, y como una divinidad oracular y profética. Como deidad rústica, era un espíritu bueno del bosque, las llanuras y los campos, y cuando hacía fértil al ganado se le llamaba Inuo. Como dios profético, llamado por el nombre de Fatuo, se creía que revelaba el futuro al hombre parte en sueños y parte mediante voces de origen desconocido, que eran comunicados a quienes iban a dormir en sus recintos, tumbándose sobre la lana de los corderos sacrificados.
El Sátiro (del griego Satyros) es una criatura de la mitología griega que encarna la fuerza vital de la naturaleza. Los sátiros, relacionados con las Ménades, forman el cortejo dionisiaco que acompaña al dios Dionisio o al dios Pan. Su representación es variada y algunas veces confusa con faunos y otros seres. La más común o aceptada es la de criatura mitad hombre, mitad carnero, con orejas puntiagudas y cuernos en la cabeza, abundantes cabellera y barba, nariz chata, cola de cabra y priapismo permanente. Los menores son llamados “Satyrisci” y suelen aparecer como graciosos y jóvenes. Los más mayores son llamados “Silenos” en referencia a Sileno preceptor de Dionisio y suelen aparecer con una gran fealda, con una copa o un tirso en la mano y en actitud de bailar con ninfas.
Mientras que Pan, era el semidiós de los pastores y rebaños en la mitología griega. Era especialmente venerado en Arcadia, a pesar de no contar con grandes santuarios en su honor en dicha región. En la mitología romana se identifica a este dios como un Fauno. Pan era también el dios de la fertilidad y de la sexualidad masculina. Dotado de una gran potencia y apetito sexual, se dedicaba a perseguir por los bosques, en busca de sus favores, a ninfas y muchachas. Vivía en compañía de las ninfas en una gruta del Parnaso llamada Coriciana. Portaba en la mano el cayado o bastón de pastor y tocaba la siringa, a la que también se conoce como Flauta de Pan. Como deidad, Pan representaba a toda la naturaleza salvaje. De esta forma, se le atribuía la generación del miedo enloquecedor. De ahí la palabra pánico que, en principio, significaba el temor masivo que sufrían manadas y rebaños ante el tronar y la caída de rayos.

miércoles, 17 de mayo de 2017

EL PHOOKA

EL ORIGEN DEL ACTUAL HALLOWEEN 
El Phooka, “Espíritu o Fantasma” en irlandés, es una misteriosa criatura de la mitología celta. Su principal característica era la de poseer el poder de trasformar su aspecto a su gusto, razón por la cual también eran conocidos como los cambiadores de piel. Podían varias su forma desde caballos, cabras y conejos. Su presencia podía ser tomada desde un signo de fortuna hasta de mala suerte e incluso peligro, ya que se le consideraba entes de la naturaleza que disfrutaban haciendo travesuras a las personas de los pueblos. Según leyendas, se aseguraba que el Phooka poseía voz humana, por lo que tenía tanto el poder de poder dar consejos y guiar a las personas como de confundirlas y perderlas.
Sin embargo, principalmente era tomado como un ser benévolo. Algunos relatos narran que cuando una fruta ha madurado antes de tiempo se debe a que un Phooka ha escupido sobre esta, por lo que se le considera peligrosa y no comestible. Solía habitar las altas montañas y bosques de Irlanda, se dice que es un ser de naturaleza bondadosa, que es además capaz de hablar para comunicarse con los humanos, aconsejándoles y ayudándoles.
Su "némesis" en el folclore irlandés sería el Kelpie, un ser con bastantes peores que él. Como curiosidad, el Phooka está directamente asociado al Samhain, festividad de origen celta que se celebraba con motivo del fin de la temporada de cosechas y que es el origen del actual Halloween, pues se celebraba la noche del 31 de octubre. Se dice que algunos agricultores dejaban parte de la cosecha sin recolectar como ofrenda a estos benévolos espíritus.

LOS PIXIES

SE LES ATRIBUYEN A LOS PIXIES UN ORIGEN HUMANO 
Los Pixies son unas criaturas del folclore británico, que han sido profundamente descritos en el folklore y la ficción. En las leyendas asociadas con Dartmoor, se dice que los Pixies se disfrazan para confundir a los niños en su interpretación. Los Pixies de Dartmoor tienen la reputación de ser amantes de la música y de la danza. Se dice que ayudan a los humanos normales, a veces ayudando a viudas en la necesidad y a otros con trabajos hogareños; y a menudo están mal vestidos. La falta del sentido de la moda ha sugerido que los Pixies van a menudo desnudos, a pesar de que son sensibles a la necesidad de los humanos de cubrirse. En Devon, se dice que los Pixies son invisibles de tan pequeños, e inofensivos o bien amistosos hacia el hombre. Sin embargo, en algunas de las leyendas y cuentos históricos, se presentan con estatura humana.
Se dice que algunos Pixies roban niños. Esta versión parece un híbrido con la mitología de Fairy y no es original de los Pixies. Thomas Keightley observó que el mito del Fairy está arraigado en los Pixies por la mitología de Devon. Los Pixies también supuestamente premiarían la consideración y castigarían el desdén de la parte de los humanos. Por su presencia, atraen bendiciones a quienes los aman. Tienen fama de grandes exploradores, conocedores de las cuevas del océano, las fuentes ocultas de las corrientes. La escritora de la época victoriana Mary Elizabeth Whitcombe dividió a los Pixies en tribus, según su personalidad. Se ha sugerido que los Pixies y Fairies eran especies distintas. Algunos atribuyen a los Pixies un origen humano, o de naturaleza humana, a diferencia de los Fairies cuya mitología remonta a espíritus malignos e inmateriales. En el folklore, los Pixies y Fairies son antagonistas. 

martes, 16 de mayo de 2017

LA COMUNIDAD SECRETA

EL ENIGMÁTICO ROBERT KIRK
Kirk expone en este libro, a través de testimonios, su creencia en la existencia cierta de los “habitantes subterráneos” también llamados fairies (hadas), faunos o elfos. Sin ejercer una taxonomía rigurosa, explica por encima sus tipos, poderes o cualidades. El pueblo feérico posee un cuerpo aéreo y una naturaleza entre humana y angélica; viven bajo tierra y son anteriores a los propios seres humanos. También narra los testimonios de mujeres que en su época se dijeron secuestradas por los fairies mientras dejaban en su lugar un doble, lo que él llama changeling (en la tradición germánica son llamados doppelgänger) para que aparentasen ser ellas.
Como los feéricos suelen secuestrar mujeres que han dado a luz para amamantar a sus propios vástagos, cita la superstición apotropaica de colocar en la cama trozos de hierro para disuadirlos. Además de herir al ganado y robar la “esencia” de los alimentos, los feéricos aparecen para anunciar hechos funestos, y de aquí el terror que suscitan en quienes poseen lo que llama “Segunda Vista”.
Es ese el otro gran tema del libro junto con los feéricos. De nuevo aporta continuos testimonios de la existencia de este don, que podríamos identificar con la capacidad mediúmnica: tiene la virtud de contemplar hechos ocurridos a gran distancia (incluso miles de kilómetros), ver el futuro (ya inmediato, ya distante) y percibir a la “gente pequeña” o “pueblo subterráneo”. Al final del segundo capítulo, Kirk se enfrasca en una polémica sobre si poseer la “Segunda Vista” es algo pecaminoso o no; concluye que es un don más de Dios y que como tal no tiene nada de demoníaco si no se use para el mal.
El reverendo Robert Kirk nació probablemente en 1644 cerca de Glasgow, en pleno centro de Escocia. Estudió en la Universidad de Edimburgo y se graduó en Artes en 1661. En 1664 fue nombrado ministro. Es autor de la primera versión poética completa de los Salmos en gaélico escocés. En 1689 viajó a Londres para supervisar la impresión de la Biblia en gaélico del obispo ya fallecido William Bedell. Esta fue publicada en 1690. Kirk fue un estudioso de las supersticiones feéricas y escribió “La comunidad secreta”, es un largo, desordenado y crédulo compendio de información sobre toda la mitología y folklore tradicional escocés sobre el “pueblo subterráneo”. Según la folklorista Katharine Briggs se trata de “una de las obras más importantes jamás escritas sobre la materia”. Murió un año después, hay quien dice que en castigo por haber revelado los secretos de elfos, gnomos, hadas y otros longaevi. Es cierto que su muerte fue misteriosa (fue encontrado en la “Colina de las Hadas”) y hubo quien creyó que su cadáver era el de un doppelgänger o doble. Su tratado fue impreso por primera vez en 1815 bajo la supervisión del novelista Walter Scott. El archivo de Kirk se conserva en la Universidad de Edimburgo, incluyendo algunas obras inéditas.

viernes, 12 de mayo de 2017

LOS ALUXES

FUERON CREADOS DE BARRO PARA
CUIDAR LAS SELVAS
En lengua maya el plural de alux es aluxo'ob, aunque en la mayor parte de México el plural se forma como en español: Aluxes. Es el nombre dado al duende o espíritu en la tradición mitológica de algunos pueblos mayas de la península de Yucatán y Guatemala. Se cree que los aluxo'ob o Aluxes son pequeños, con una estatura que sólo se acerca a la altura de las rodillas de una persona normal, y con la apariencia de personas miniatura, tradicionalmente vestidas a la usanza maya. La tradición sostiene que los Aluxes son invisibles generalmente, pero pueden asumir forma física con el propósito de comunicarse o espantar a los humanos así como para congregarse entre ellos. Están asociados generalmente con lugares de la naturaleza tales como los bosques, cuevas, piedras, y los campos pero también pueden ser engatusados a moverse hacia algún lugar por ofrendas. Su descripción y papel mitológico, como por ejemplo las artimañas que ellos juegan, son muy semejantes a las que tienen otras entidades míticas en otras culturas, tal como el Leprechaun celta o el Chaneque totonaca. Se dice que habitan en los cenotes y grutas.
Algunos mayas contemporáneos aún creen que los Aluxes son convocados en cuanto un campesino construye en su propiedad una especie de altar en una casita conocida como kahtal alux o “la casa del alux”, normalmente en su milpa. Durante siete años, los Aluxes ayudarán a crecer el maíz, llamar la lluvia y vigilar los campos de noche, silbando para espantar a los animales de rapiña o delatar a los ladrones. Al final de los siete años, el granjero debe cerrar las ventanas y las puertas de la casita, sellando al alux dentro. Si esto no es así, se puede perder el control sobre el alux y éste empezará comportarse de forma agresiva en contra de las personas. Para los habitantes de la zona, los altares les son útiles en sus labores de campo y en realidad sus orígenes y el propósito verdaderos de estos seres, les son desconocidos. Estas entidades, son parte esencial del imaginario maya, es tan fuerte esta tradición mitológica en la zona, que aún hoy se realizan ofrendas a los duendes para que protejan los hogares o provean de abundantes cosechas. Ellos, con las demás criaturas del bosque, son la manifestación de las fuerzas de la naturaleza y de los cuatro elementos. En el México maya este tipo de “duendes” suelen ser representados en grupos, muchas de las historias los describen como niños adultos y pequeños.
Una antigua leyenda de los viejos pueblos mayas, habla sobre la creación de los enigmáticos Aluxes de esta forma: “Los Aluxes fueron creados de barro para que fueran los guardianes de la selva, las milpas y los animales. Una vez hecho el muñeco se colocaba bajo un árbol y se le llevaban ofrendas con comida y agua. Cuando el muñeco desaparecía se consideraba que había cobrado vida. Otra de las funciones de estos seres era la de proteger el inframundo maya, el Xibalbá. Antes de entrar a un bosque o a un santuario habría que pedir permiso a estos duendes, si no se hiciera, estos espíritus provocarían accidentes, enfermedades o incluso desastres naturales ya que también se les asociaba con los truenos, rayos, tempestades y huracanes”.

lunes, 8 de mayo de 2017

DUENDES

EN TODOS LOS LUGARES Y CON MUCHOS NOMBRES
Los duendes son criaturas mitológicas fantásticas de forma humanoide pero del tamaño de un niño pequeño que están presentes en el folclore de muchas culturas. La etimología de su nombre proviene de la expresión “duen de casa” o "dueño de casa", por el carácter entrometido de los duendes al “apoderarse” de los hogares y encantarlos, o bien del árabe “duar de la casa” (que habita, habitante). Existen muchas variantes de duendes en varios países y culturas del mundo, aunque universalmente los más populares son los de los países célticos. Uno de los tipos más reconocidos en la actualidad es la del leprechaun, proveniente de Irlanda y popular durante las festividades de San Patricio, como las que se llevan a cabo en Estados Unidos. La imagen moderna del leprechaun es la de un hombrecillo barbado bajo, de aire alegre y a veces gruñón, vestido con atuendos de color verde, aunque en las leyendas folclóricas irlandesas su carácter era menos afable y solían vestir con ropajes rojos. Los leprechaun forman parte del ciclo de leyendas irlandesas relacionadas con los Tuatha Dé Danann. Otros tipos de duendes irlandeses son los cluricaun (aficionados a las bebidas embriagantes) y los far darrig (hombres rojos). De Escocia, otro país celta, provienen las leyendas de los hobgoblins y los puck. Estos seres son descritos como espíritus traviesos relacionados con la tierra. El hobgoblin es un ser humanoide, pequeño y peludo, que vive en las casas y hace travesuras por la noche mientras todos duermen. Al puck se le caracteriza con un aire más similar a los pixis del folclor británico, sobre todo de Cornualles. Mientras el hobgoblin es pequeño y tosco y habita en las casas de los campesinos, el puck y el pixie son más esbeltos y viven en los bosques. Otro tipo de duende del norte de las islas británicas es el brownie o urisk, similar al hobgoblin aunque un poco más pequeño, peludo y ataviado con un manto o capucha de color café, y que habita en las casas ayudando por las noches con las labores cotidianas.
En el folclor escandinavo también hay varios tipos de duendes. Los duendes escandinavos se encuentran asociados al solsticio de invierno, y en la actualidad, a la Navidad. Su apariencia moderna es la del arquetípico duende de jardín o duende navideño: diminutos, ataviados con ropajes de colores brillantes, sombreros cónicos puntiagudos y una barba larga, sin embargo, en las tradiciones folclóricas escandinavas se les describe como hombres viejos y pequeños vestidos a la usanza rural campesina, de carácter voluble, a veces alegres y traviesos, otras veces iracundos y vengativos, que tienen la capacidad de volverse invisibles o tomar diversas formas. Reciben diversos nombres según el país: tomte en Suecia, nisse en Noruega y Dinamarca, y tonttu en Finlandia. Su presencia es frecuente en la literatura escandinava, como en los cuentos de Hans Christian Andersen. En el folclor eslavo, el domovoi es un ser de pequeña estatura, cubierto de pelo, que es considerado guardián de las viviendas. Estos seres tienen el poder de transformarse en animales, como gatos o perros, o incluso puede adoptar la forma del propietario de la casa. Los eslavos solían invitar al domovoi a quedarse en las casas, pues ayuda a mantener todo en orden, mientras esté a gusto, pero, si esto cambia, el domovoi se enoja y destroza platos, cambia las cosas de sitio y gime por las nohces. Para los pueblos sajones de Inglaterra, Gales, Alemania y Países Bajos, los goblins eran criaturas monstruosas y de apariencia grotesca, a menudo de carácter malvado y egoísta, ávidas por el oro y las posesiones materiales. Eran criaturas mágicas con diversas habilidades, similares a las de las hadas o los demonios.
Los goblins aparecen frecuentemente en la literatura moderna, similar al goblin, pero de carácter más benigno y hogareño, es el kobold, perteneciente al folclor de Alemania. El kobold era parte del mundo espiritual, pero a veces interaccionaba con los humanos. Se le podía representar con formas animales, como fuego, con forma humanoide o como objetos, a veces se disfrazaban como campesinos o niños pequeños. Los kobolds podían vivir bajo tierra y trabajar como mineros, pero a veces hechizaban y vivían en castillos y barcos. Al igual que otros tipos de duendes, en ocasiones ayudaban a los hombres en las tareas hogareñas. En el folclor de Rumania, el spiriduș era una pequeña criatura cuyo carácter podía ser bueno o malo. Su apariencia es similar a la del leprechaun irlandés. El sufijo us, es un diminutivo de la palabra espíritu, en un significado más asociado al término “fantasma”. En Francia, el lutin de Normandía juega un papel similar al de los espíritus hogareños de las tradiciones de Inglaterra, Alemania y Escandinavia. El lutin también es un duende travieso, pues le gusta amarrar en trenzas las crines de los caballos. Los lutin han pasado del folclor francés a América, sobre todo en la provincia de Quebec, en Canadá, o en la leyenda del “nain rouge” (enano rojo) que hechiza la ciudad de Detroit, Michigan. El mazapégul es un tipo de duende hogareño de la región de la Romaña, en Italia. Su aspecto es la de un ser humanoide pequeño, de pelaje gris, que a veces podía ser bueno pero volverse maligno si se enfadaba.

LAS NINFAS

SE LES LLAMA NEREIDAS, ORÉADES Y NÁYADES
En la mitología griega, una ninfa es una deidad menor femenina típicamente asociada a un lugar natural concreto, como puede ser un manantial, un arroyo, un monte, un mar o una arboleda. Se les aplicaba el título de olímpicas, y se decía que eran convocadas a las reuniones de los dioses en el Olimpo y que eran hijas de Zeus. Diferentes de los dioses, las ninfas suelen considerarse espíritus divinos que animan la naturaleza, se representan en obras de arte como hermosas doncellas desnudas o semidesnudas, que aman, cantan y bailan. Poetas posteriores las describen a veces con cabellos del color del mar. Se creía que moraban en los árboles, en las cimas de montañas, en ríos, arroyos, cañadas y grutas. Según el lugar que habiten se las llama Nereidas, Oréades y Náyades. Aunque nunca envejecen ni mueren por enfermedad, y pueden engendrar de los dioses hijos completamente inmortales, ellas mismas no son necesariamente inmortales, pudiendo morir de distintas formas. Las ninfas son seres mágicos procedentes de las fuerzas de la naturaleza. Su creación es simple; la esencia natural de ninfa crea un cuerpo y lo “habita”. Este cuerpo es siempre el de una mujer de enorme atractivo y encanto. Además, conservan el aspecto de mujer joven durante el paso de los años. La ninfa es un ser muy inteligente, de mente rápida e ingeniosa. Aumentan su encanto hablando en su propio lenguaje musical.
Cualquier animal que esté cerca de una ninfa se acercará para ser acariciado por ella, sin importarle tener cerca incluso a su peor enemigo. Las ninfas sólo habitan en los lugares más hermosos; palacios de hielo, grutas oceánicas, lagos y arroyos cristalinos, y los más maravillosos bosques. Estos encantadores seres no son agresivos, al contrario, intentarán huir siempre que noten el peligro cerca. Tienen la capacidad de escapar creando una puerta dimensional. A pesar su carácter pacífico, son pocos los que se atreven a enfrentarse a una ninfa ya que el simple hecho de contemplarla produce, en la mayoría de los casos, una ceguera irreversible. Si alguien contempla a una ninfa desnuda puede morir en el acto. A pesar de ser unas criaturas muy tranquilas y de vida ordenada, en ocasiones, suelen verse seducidas por la música del caramillo de los sátiros y los acompañan en sus ruidosas y estridentes fiestas del vino. Las ninfas odian la fealdad y el mal. Su condición de seres mágicos de la naturaleza las convierte en defensoras de bosques, lagos, ríos y océanos. Curan animales heridos, reparan flores y árboles rotos. Al vivir durante varias generaciones, por lo que suelen conocer bien su entorno y donde se encuentran la mayoría de lugares secretos y entradas ocultas.