miércoles, 20 de septiembre de 2017

LOS ELEMENTALES

HABITANTES EL PLANETA DESDE ANTES DE LA APARICIÓN DEL HOMBRE 
Elementales es el nombre que recibe una categoría de seres mitológicos descritos por primera vez en las obras alquímicas de Teofrasto Paracelso (1493 - 1541). Los tipos de elementales descritos eran cuatro, coincidiendo con los elementos de la tradición griega. De esta forma la correspondencia entre los elementos y las criaturas que les representaban sería: Agua: ONDINAS. Fuego: SALAMANDRAS. Tierra: GNOMOS. Aire: SÍLFIDES.
Ellos son los habitantes de los elementos que componen el planeta, son los guardianes de la naturaleza, más conocidos como hadas, duendes, gnomos, silfos, ondinas, nereidas, sirenas, ninfas y elfos. Bajo su influencia y poder se crean y preservan las selvas, los bosques, las montañas, los lagos y todas las maravillas de la naturaleza. De acuerdo a los más antiguos registros esotéricos, los elementales son seres pertenecientes al mundo espiritual, parafísico. Los elementales son los habitantes invisibles, son representados como figuras casi humanas, y se los considera habitantes del planeta desde antes de la aparición del hombre. Debido a la gran coincidencia descriptiva que existe de los elementales entre las diferentes culturas de la antigüedad (sumerios, celtas, mexicas, egipcios, caldeos, mayas, chinos, indígenas de la Polinesia, África, América), se concluye que los seres elementales han mantenido contacto permanente con el ser humano, favoreciendo el intercambio energético que permitió al hombre visualizarlos e identificarlos.
En los registros hallados sobre ritos y costumbres de las diferentes culturas anteriormente mencionadas, se encuentran reminiscencias sobre la presencia de los seres elementales en casi todos los ritos considerados sagrados, y muy especialmente en aquellos ritos dedicados a solicitar protección celestial para las siembras y las cosechas. También eran invocados para pedir gracias ante ciertas contrariedades concernientes al reino natural, como, por ejemplo, paros de fuertes vientos, tempestades, de incendios, agitación de las aguas, etc. Los seres elementales eran muy respetados por las culturas antiguas, eran queridos y temidos. Los elementales, si bien son espíritus habitantes de los cuatro elementos, carecen de alma, y al parecer, desconocen la diferencia entre el bien y el mal.
Por lo tanto, se los considera como seres duales. Son descriptos como seres juguetones, traviesos, sin una clara conciencia de la responsabilidad, pero tenaces trabajadores a la hora de cuidar y proteger su elemento y la naturaleza. Los elementales son los protagonistas de la magia buena. Pero al no tener alma ni conciencia de la diferencia entre el bien y el mal, son también utilizados en magia mala. Las hadas y los duendes y demás seres mágicos, están allí afuera, esperando ser convocados por nosotros para beneficiarnos con sus atributos, o tal vez podamos verlos fortuitamente.

viernes, 19 de mayo de 2017

LOS BALAMES

MUY VALORADOS POR LOS CURANDEROS
La palabra Balam se aplica en la mitología maya a unos genios o seres del etéreo (el Uay Balam) protectores de los campos y las cosechas. Se les rendía culto antes de empezar la siembra y por tanto algunos los consideraron como deidad, aunque no aparecen en el panteón maya. También se les llama Nukuch (Nohoch) Uinik que significa hombre grande y el de Yumil-Kol se les aplica cuando protegen las milpas. En la cultura maya, particularmente la yucateca, los Balames son, más en la actualidad, espíritus mayas encargados de proteger a los poblados, a las milpas y a los hombres.
De acuerdo a la tradición popular, hay cuatro de ellos para cada sitio, cada uno de los cuales se ubica en uno de los puntos cardinales para llevar a cabo sus funciones de protección. Suelen aparecer por las noches, aunque a veces llegan a manifestarse en el día. Se supone que si alguien tiene un encuentro con uno de ellos, enfermará de espanto; este padecimiento es consecuencia de sufrir un gran susto y se manifiesta con vómitos, diarrea, problemas de sueño, desgano. En cuanto a su aspecto, se les describe como ancianos de barba larga, su cara es horrible y difícilmente alguien podrá resistir una mirada suya. Usan sombreros de palma de ala ancha, llevan sandalias de piel y visten túnica flotante. Son muy aficionados al tabaco, de hecho, se dice que las estrellas fugaces, en realidad, son las colillas de los cigarros que arrojan los Balames. Existen discrepancias respecto a su altura, ya que se les describe muy altos o muy pequeños. Su carácter es dual, es decir, hacen el bien, pero no dudan en castigar a los que han olvidado hacerles las ofrendas correspondientes.
Los Balames se clasifican en dos tipos dependiendo de sus actividades. Los encargados de proteger los pueblos son llamados Balam-cahob que significa Balames de los pueblos o Canan-cahob guardianes de los pueblos. Y los responsables de cuidar las milpas son llamados Balam-col. Los Balames protegen los pueblos y las milpas no sólo de humanos y animales dañinos, sino de espíritus capaces de hacer daño; cuando un solo Balam no puede vencer al enemigo, chifla pidiendo ayuda al resto de los Balames que, al escuchar el llamado, acuden prestos a auxiliarlo. Una de las armas que utilizan los Balames son los piliz-dzoncab, que son una especie de proyectiles hechos de piedra obsidiana que arrojan utilizando los dedos. Estos artefactos son muy valorados por los curanderos ya que los usan para hacer sangrías.

jueves, 18 de mayo de 2017

FAUNOS, SÁTIRO O PAN

SERES MÁGICOS SIMILARES
Fauno era, en la mitología romana, una de las divinidades más populares y antiguas, es también identificado con el griego Pan debido a la similitud de sus atributos. Fauno en latín es Faunus, (el favorecedor, de favere o quizá el portador de fari) era, en la mitología romana, una de las divinidades más populares y antiguas. Fauno fue adorado en dos roles diferentes: como el dios de los campos y los pastores, y como una divinidad oracular y profética. Como deidad rústica, era un espíritu bueno del bosque, las llanuras y los campos, y cuando hacía fértil al ganado se le llamaba Inuo. Como dios profético, llamado por el nombre de Fatuo, se creía que revelaba el futuro al hombre parte en sueños y parte mediante voces de origen desconocido, que eran comunicados a quienes iban a dormir en sus recintos, tumbándose sobre la lana de los corderos sacrificados.
El Sátiro (del griego Satyros) es una criatura de la mitología griega que encarna la fuerza vital de la naturaleza. Los sátiros, relacionados con las Ménades, forman el cortejo dionisiaco que acompaña al dios Dionisio o al dios Pan. Su representación es variada y algunas veces confusa con faunos y otros seres. La más común o aceptada es la de criatura mitad hombre, mitad carnero, con orejas puntiagudas y cuernos en la cabeza, abundantes cabellera y barba, nariz chata, cola de cabra y priapismo permanente. Los menores son llamados “Satyrisci” y suelen aparecer como graciosos y jóvenes. Los más mayores son llamados “Silenos” en referencia a Sileno preceptor de Dionisio y suelen aparecer con una gran fealda, con una copa o un tirso en la mano y en actitud de bailar con ninfas.
Mientras que Pan, era el semidiós de los pastores y rebaños en la mitología griega. Era especialmente venerado en Arcadia, a pesar de no contar con grandes santuarios en su honor en dicha región. En la mitología romana se identifica a este dios como un Fauno. Pan era también el dios de la fertilidad y de la sexualidad masculina. Dotado de una gran potencia y apetito sexual, se dedicaba a perseguir por los bosques, en busca de sus favores, a ninfas y muchachas. Vivía en compañía de las ninfas en una gruta del Parnaso llamada Coriciana. Portaba en la mano el cayado o bastón de pastor y tocaba la siringa, a la que también se conoce como Flauta de Pan. Como deidad, Pan representaba a toda la naturaleza salvaje. De esta forma, se le atribuía la generación del miedo enloquecedor. De ahí la palabra pánico que, en principio, significaba el temor masivo que sufrían manadas y rebaños ante el tronar y la caída de rayos.

miércoles, 17 de mayo de 2017

EL PHOOKA

EL ORIGEN DEL ACTUAL HALLOWEEN 
El Phooka, “Espíritu o Fantasma” en irlandés, es una misteriosa criatura de la mitología celta. Su principal característica era la de poseer el poder de trasformar su aspecto a su gusto, razón por la cual también eran conocidos como los cambiadores de piel. Podían varias su forma desde caballos, cabras y conejos. Su presencia podía ser tomada desde un signo de fortuna hasta de mala suerte e incluso peligro, ya que se le consideraba entes de la naturaleza que disfrutaban haciendo travesuras a las personas de los pueblos. Según leyendas, se aseguraba que el Phooka poseía voz humana, por lo que tenía tanto el poder de poder dar consejos y guiar a las personas como de confundirlas y perderlas.
Sin embargo, principalmente era tomado como un ser benévolo. Algunos relatos narran que cuando una fruta ha madurado antes de tiempo se debe a que un Phooka ha escupido sobre esta, por lo que se le considera peligrosa y no comestible. Solía habitar las altas montañas y bosques de Irlanda, se dice que es un ser de naturaleza bondadosa, que es además capaz de hablar para comunicarse con los humanos, aconsejándoles y ayudándoles.
Su "némesis" en el folclore irlandés sería el Kelpie, un ser con bastantes peores que él. Como curiosidad, el Phooka está directamente asociado al Samhain, festividad de origen celta que se celebraba con motivo del fin de la temporada de cosechas y que es el origen del actual Halloween, pues se celebraba la noche del 31 de octubre. Se dice que algunos agricultores dejaban parte de la cosecha sin recolectar como ofrenda a estos benévolos espíritus.

LOS PIXIES

SE LES ATRIBUYEN A LOS PIXIES UN ORIGEN HUMANO 
Los Pixies son unas criaturas del folclore británico, que han sido profundamente descritos en el folklore y la ficción. En las leyendas asociadas con Dartmoor, se dice que los Pixies se disfrazan para confundir a los niños en su interpretación. Los Pixies de Dartmoor tienen la reputación de ser amantes de la música y de la danza. Se dice que ayudan a los humanos normales, a veces ayudando a viudas en la necesidad y a otros con trabajos hogareños; y a menudo están mal vestidos. La falta del sentido de la moda ha sugerido que los Pixies van a menudo desnudos, a pesar de que son sensibles a la necesidad de los humanos de cubrirse. En Devon, se dice que los Pixies son invisibles de tan pequeños, e inofensivos o bien amistosos hacia el hombre. Sin embargo, en algunas de las leyendas y cuentos históricos, se presentan con estatura humana.
Se dice que algunos Pixies roban niños. Esta versión parece un híbrido con la mitología de Fairy y no es original de los Pixies. Thomas Keightley observó que el mito del Fairy está arraigado en los Pixies por la mitología de Devon. Los Pixies también supuestamente premiarían la consideración y castigarían el desdén de la parte de los humanos. Por su presencia, atraen bendiciones a quienes los aman. Tienen fama de grandes exploradores, conocedores de las cuevas del océano, las fuentes ocultas de las corrientes. La escritora de la época victoriana Mary Elizabeth Whitcombe dividió a los Pixies en tribus, según su personalidad. Se ha sugerido que los Pixies y Fairies eran especies distintas. Algunos atribuyen a los Pixies un origen humano, o de naturaleza humana, a diferencia de los Fairies cuya mitología remonta a espíritus malignos e inmateriales. En el folklore, los Pixies y Fairies son antagonistas. 

martes, 16 de mayo de 2017

LA COMUNIDAD SECRETA

EL ENIGMÁTICO ROBERT KIRK
Kirk expone en este libro, a través de testimonios, su creencia en la existencia cierta de los “habitantes subterráneos” también llamados fairies (hadas), faunos o elfos. Sin ejercer una taxonomía rigurosa, explica por encima sus tipos, poderes o cualidades. El pueblo feérico posee un cuerpo aéreo y una naturaleza entre humana y angélica; viven bajo tierra y son anteriores a los propios seres humanos. También narra los testimonios de mujeres que en su época se dijeron secuestradas por los fairies mientras dejaban en su lugar un doble, lo que él llama changeling (en la tradición germánica son llamados doppelgänger) para que aparentasen ser ellas.
Como los feéricos suelen secuestrar mujeres que han dado a luz para amamantar a sus propios vástagos, cita la superstición apotropaica de colocar en la cama trozos de hierro para disuadirlos. Además de herir al ganado y robar la “esencia” de los alimentos, los feéricos aparecen para anunciar hechos funestos, y de aquí el terror que suscitan en quienes poseen lo que llama “Segunda Vista”.
Es ese el otro gran tema del libro junto con los feéricos. De nuevo aporta continuos testimonios de la existencia de este don, que podríamos identificar con la capacidad mediúmnica: tiene la virtud de contemplar hechos ocurridos a gran distancia (incluso miles de kilómetros), ver el futuro (ya inmediato, ya distante) y percibir a la “gente pequeña” o “pueblo subterráneo”. Al final del segundo capítulo, Kirk se enfrasca en una polémica sobre si poseer la “Segunda Vista” es algo pecaminoso o no; concluye que es un don más de Dios y que como tal no tiene nada de demoníaco si no se use para el mal.
El reverendo Robert Kirk nació probablemente en 1644 cerca de Glasgow, en pleno centro de Escocia. Estudió en la Universidad de Edimburgo y se graduó en Artes en 1661. En 1664 fue nombrado ministro. Es autor de la primera versión poética completa de los Salmos en gaélico escocés. En 1689 viajó a Londres para supervisar la impresión de la Biblia en gaélico del obispo ya fallecido William Bedell. Esta fue publicada en 1690. Kirk fue un estudioso de las supersticiones feéricas y escribió “La comunidad secreta”, es un largo, desordenado y crédulo compendio de información sobre toda la mitología y folklore tradicional escocés sobre el “pueblo subterráneo”. Según la folklorista Katharine Briggs se trata de “una de las obras más importantes jamás escritas sobre la materia”. Murió un año después, hay quien dice que en castigo por haber revelado los secretos de elfos, gnomos, hadas y otros longaevi. Es cierto que su muerte fue misteriosa (fue encontrado en la “Colina de las Hadas”) y hubo quien creyó que su cadáver era el de un doppelgänger o doble. Su tratado fue impreso por primera vez en 1815 bajo la supervisión del novelista Walter Scott. El archivo de Kirk se conserva en la Universidad de Edimburgo, incluyendo algunas obras inéditas.

viernes, 12 de mayo de 2017

LOS ALUXES

FUERON CREADOS DE BARRO PARA
CUIDAR LAS SELVAS
En lengua maya el plural de alux es aluxo'ob, aunque en la mayor parte de México el plural se forma como en español: Aluxes. Es el nombre dado al duende o espíritu en la tradición mitológica de algunos pueblos mayas de la península de Yucatán y Guatemala. Se cree que los aluxo'ob o Aluxes son pequeños, con una estatura que sólo se acerca a la altura de las rodillas de una persona normal, y con la apariencia de personas miniatura, tradicionalmente vestidas a la usanza maya. La tradición sostiene que los Aluxes son invisibles generalmente, pero pueden asumir forma física con el propósito de comunicarse o espantar a los humanos así como para congregarse entre ellos. Están asociados generalmente con lugares de la naturaleza tales como los bosques, cuevas, piedras, y los campos pero también pueden ser engatusados a moverse hacia algún lugar por ofrendas. Su descripción y papel mitológico, como por ejemplo las artimañas que ellos juegan, son muy semejantes a las que tienen otras entidades míticas en otras culturas, tal como el Leprechaun celta o el Chaneque totonaca. Se dice que habitan en los cenotes y grutas.
Algunos mayas contemporáneos aún creen que los Aluxes son convocados en cuanto un campesino construye en su propiedad una especie de altar en una casita conocida como kahtal alux o “la casa del alux”, normalmente en su milpa. Durante siete años, los Aluxes ayudarán a crecer el maíz, llamar la lluvia y vigilar los campos de noche, silbando para espantar a los animales de rapiña o delatar a los ladrones. Al final de los siete años, el granjero debe cerrar las ventanas y las puertas de la casita, sellando al alux dentro. Si esto no es así, se puede perder el control sobre el alux y éste empezará comportarse de forma agresiva en contra de las personas. Para los habitantes de la zona, los altares les son útiles en sus labores de campo y en realidad sus orígenes y el propósito verdaderos de estos seres, les son desconocidos. Estas entidades, son parte esencial del imaginario maya, es tan fuerte esta tradición mitológica en la zona, que aún hoy se realizan ofrendas a los duendes para que protejan los hogares o provean de abundantes cosechas. Ellos, con las demás criaturas del bosque, son la manifestación de las fuerzas de la naturaleza y de los cuatro elementos. En el México maya este tipo de “duendes” suelen ser representados en grupos, muchas de las historias los describen como niños adultos y pequeños.
Una antigua leyenda de los viejos pueblos mayas, habla sobre la creación de los enigmáticos Aluxes de esta forma: “Los Aluxes fueron creados de barro para que fueran los guardianes de la selva, las milpas y los animales. Una vez hecho el muñeco se colocaba bajo un árbol y se le llevaban ofrendas con comida y agua. Cuando el muñeco desaparecía se consideraba que había cobrado vida. Otra de las funciones de estos seres era la de proteger el inframundo maya, el Xibalbá. Antes de entrar a un bosque o a un santuario habría que pedir permiso a estos duendes, si no se hiciera, estos espíritus provocarían accidentes, enfermedades o incluso desastres naturales ya que también se les asociaba con los truenos, rayos, tempestades y huracanes”.

lunes, 8 de mayo de 2017

DUENDES

EN TODOS LOS LUGARES Y CON MUCHOS NOMBRES
Los duendes son criaturas mitológicas fantásticas de forma humanoide pero del tamaño de un niño pequeño que están presentes en el folclore de muchas culturas. La etimología de su nombre proviene de la expresión “duen de casa” o "dueño de casa", por el carácter entrometido de los duendes al “apoderarse” de los hogares y encantarlos, o bien del árabe “duar de la casa” (que habita, habitante). Existen muchas variantes de duendes en varios países y culturas del mundo, aunque universalmente los más populares son los de los países célticos. Uno de los tipos más reconocidos en la actualidad es la del leprechaun, proveniente de Irlanda y popular durante las festividades de San Patricio, como las que se llevan a cabo en Estados Unidos. La imagen moderna del leprechaun es la de un hombrecillo barbado bajo, de aire alegre y a veces gruñón, vestido con atuendos de color verde, aunque en las leyendas folclóricas irlandesas su carácter era menos afable y solían vestir con ropajes rojos. Los leprechaun forman parte del ciclo de leyendas irlandesas relacionadas con los Tuatha Dé Danann. Otros tipos de duendes irlandeses son los cluricaun (aficionados a las bebidas embriagantes) y los far darrig (hombres rojos). De Escocia, otro país celta, provienen las leyendas de los hobgoblins y los puck. Estos seres son descritos como espíritus traviesos relacionados con la tierra. El hobgoblin es un ser humanoide, pequeño y peludo, que vive en las casas y hace travesuras por la noche mientras todos duermen. Al puck se le caracteriza con un aire más similar a los pixis del folclor británico, sobre todo de Cornualles. Mientras el hobgoblin es pequeño y tosco y habita en las casas de los campesinos, el puck y el pixie son más esbeltos y viven en los bosques. Otro tipo de duende del norte de las islas británicas es el brownie o urisk, similar al hobgoblin aunque un poco más pequeño, peludo y ataviado con un manto o capucha de color café, y que habita en las casas ayudando por las noches con las labores cotidianas.
En el folclor escandinavo también hay varios tipos de duendes. Los duendes escandinavos se encuentran asociados al solsticio de invierno, y en la actualidad, a la Navidad. Su apariencia moderna es la del arquetípico duende de jardín o duende navideño: diminutos, ataviados con ropajes de colores brillantes, sombreros cónicos puntiagudos y una barba larga, sin embargo, en las tradiciones folclóricas escandinavas se les describe como hombres viejos y pequeños vestidos a la usanza rural campesina, de carácter voluble, a veces alegres y traviesos, otras veces iracundos y vengativos, que tienen la capacidad de volverse invisibles o tomar diversas formas. Reciben diversos nombres según el país: tomte en Suecia, nisse en Noruega y Dinamarca, y tonttu en Finlandia. Su presencia es frecuente en la literatura escandinava, como en los cuentos de Hans Christian Andersen. En el folclor eslavo, el domovoi es un ser de pequeña estatura, cubierto de pelo, que es considerado guardián de las viviendas. Estos seres tienen el poder de transformarse en animales, como gatos o perros, o incluso puede adoptar la forma del propietario de la casa. Los eslavos solían invitar al domovoi a quedarse en las casas, pues ayuda a mantener todo en orden, mientras esté a gusto, pero, si esto cambia, el domovoi se enoja y destroza platos, cambia las cosas de sitio y gime por las nohces. Para los pueblos sajones de Inglaterra, Gales, Alemania y Países Bajos, los goblins eran criaturas monstruosas y de apariencia grotesca, a menudo de carácter malvado y egoísta, ávidas por el oro y las posesiones materiales. Eran criaturas mágicas con diversas habilidades, similares a las de las hadas o los demonios.
Los goblins aparecen frecuentemente en la literatura moderna, similar al goblin, pero de carácter más benigno y hogareño, es el kobold, perteneciente al folclor de Alemania. El kobold era parte del mundo espiritual, pero a veces interaccionaba con los humanos. Se le podía representar con formas animales, como fuego, con forma humanoide o como objetos, a veces se disfrazaban como campesinos o niños pequeños. Los kobolds podían vivir bajo tierra y trabajar como mineros, pero a veces hechizaban y vivían en castillos y barcos. Al igual que otros tipos de duendes, en ocasiones ayudaban a los hombres en las tareas hogareñas. En el folclor de Rumania, el spiriduș era una pequeña criatura cuyo carácter podía ser bueno o malo. Su apariencia es similar a la del leprechaun irlandés. El sufijo us, es un diminutivo de la palabra espíritu, en un significado más asociado al término “fantasma”. En Francia, el lutin de Normandía juega un papel similar al de los espíritus hogareños de las tradiciones de Inglaterra, Alemania y Escandinavia. El lutin también es un duende travieso, pues le gusta amarrar en trenzas las crines de los caballos. Los lutin han pasado del folclor francés a América, sobre todo en la provincia de Quebec, en Canadá, o en la leyenda del “nain rouge” (enano rojo) que hechiza la ciudad de Detroit, Michigan. El mazapégul es un tipo de duende hogareño de la región de la Romaña, en Italia. Su aspecto es la de un ser humanoide pequeño, de pelaje gris, que a veces podía ser bueno pero volverse maligno si se enfadaba.

LAS NINFAS

SE LES LLAMA NEREIDAS, ORÉADES Y NÁYADES
En la mitología griega, una ninfa es una deidad menor femenina típicamente asociada a un lugar natural concreto, como puede ser un manantial, un arroyo, un monte, un mar o una arboleda. Se les aplicaba el título de olímpicas, y se decía que eran convocadas a las reuniones de los dioses en el Olimpo y que eran hijas de Zeus. Diferentes de los dioses, las ninfas suelen considerarse espíritus divinos que animan la naturaleza, se representan en obras de arte como hermosas doncellas desnudas o semidesnudas, que aman, cantan y bailan. Poetas posteriores las describen a veces con cabellos del color del mar. Se creía que moraban en los árboles, en las cimas de montañas, en ríos, arroyos, cañadas y grutas. Según el lugar que habiten se las llama Nereidas, Oréades y Náyades. Aunque nunca envejecen ni mueren por enfermedad, y pueden engendrar de los dioses hijos completamente inmortales, ellas mismas no son necesariamente inmortales, pudiendo morir de distintas formas. Las ninfas son seres mágicos procedentes de las fuerzas de la naturaleza. Su creación es simple; la esencia natural de ninfa crea un cuerpo y lo “habita”. Este cuerpo es siempre el de una mujer de enorme atractivo y encanto. Además, conservan el aspecto de mujer joven durante el paso de los años. La ninfa es un ser muy inteligente, de mente rápida e ingeniosa. Aumentan su encanto hablando en su propio lenguaje musical.
Cualquier animal que esté cerca de una ninfa se acercará para ser acariciado por ella, sin importarle tener cerca incluso a su peor enemigo. Las ninfas sólo habitan en los lugares más hermosos; palacios de hielo, grutas oceánicas, lagos y arroyos cristalinos, y los más maravillosos bosques. Estos encantadores seres no son agresivos, al contrario, intentarán huir siempre que noten el peligro cerca. Tienen la capacidad de escapar creando una puerta dimensional. A pesar su carácter pacífico, son pocos los que se atreven a enfrentarse a una ninfa ya que el simple hecho de contemplarla produce, en la mayoría de los casos, una ceguera irreversible. Si alguien contempla a una ninfa desnuda puede morir en el acto. A pesar de ser unas criaturas muy tranquilas y de vida ordenada, en ocasiones, suelen verse seducidas por la música del caramillo de los sátiros y los acompañan en sus ruidosas y estridentes fiestas del vino. Las ninfas odian la fealdad y el mal. Su condición de seres mágicos de la naturaleza las convierte en defensoras de bosques, lagos, ríos y océanos. Curan animales heridos, reparan flores y árboles rotos. Al vivir durante varias generaciones, por lo que suelen conocer bien su entorno y donde se encuentran la mayoría de lugares secretos y entradas ocultas. 

sábado, 6 de mayo de 2017

NAHUAL

ORIGINARIOS DE MÉXICO
Nahual o nagual, en náhuatl: (nahualli, oculto, escondido, disfraz). Debido a la oscuridad del término, su amplia difusión en las culturas mesoamericanas y la diversidad en las informaciones sobre el nagualismo, no existe una significación única del término “nahual”, si bien existen ciertas coincidencias entre varias cosmovisiones que hacen pensar en un trasfondo común para la diversidad de interpretaciones.
Dentro de las creencias mesoamericanas, es una especie de brujo o ser sobrenatural que tiene la capacidad de tomar forma animal. El término refiere tanto a la persona que tiene esa capacidad como al animal mismo que hace las veces de su alter ego o animal tutelar. El concepto se expresa en diferentes lenguas nativas, con diferentes significados y contextos. Más comúnmente, entre los grupos indígenas se denomina nahualismo a la práctica o capacidad de algunas personas para transformarse en animales, elementos de la naturaleza o realizar actos de brujería. En maya, el concepto se expresa bajo la palabra chulel, que se entiende precisamente como “espíritu”, la palabra deriva de la raíz chul, que significa “divino”.
De acuerdo con algunas tradiciones, se dice que cada persona, al momento de nacer, tiene ya el espíritu de un animal, que se encarga de protegerlo y guiarlo. Estos espíritus usualmente se manifiestan sólo como una imagen que aconseja en sueños o con cierta afinidad al animal que tomó a la persona como su protegida. Una mujer cuyo nahual fuese un cenzontle tendrá una voz privilegiada para el canto, pero no todos tienen un contacto tan leve: se cree que los brujos y chamanes del centro de Mesoamérica pueden crear un vínculo muy cercano con sus nahuales, lo que les da una serie de ventajas que ellos saben aprovechar, la visión del gavilán, el olfato del lobo o el oído del ocelote pasan a ser herramientas de estos videntes e incluso se afirma que algunos, más preparados, pueden adquirir incluso la forma de sus nahuales y utilizar esta habilidad de diversas formas, no todas ellas bienintencionadas, según la tradición popular.

LAS ONDINAS

NO SON CONSCIENTES DEL MAL QUE HACEN
Ondinas son una variedad de ninfas, propias de lagos y aguas dulces. Su formación transcurre en las mismas condiciones que las de cualquier ninfa pero, normalmente, son fuerzas elementales del agua las que dan vida al cuerpo femenino. Las ondinas tienen el cuerpo azulado o verde, los dedos de las manos y pies ligeramente palmeados, las orejas puntiagudas y los cabellos muy largos y azules, amarillos o verdes. Pueden respirar tanto en el agua como en el aire. Son criaturas muy alegres y traviesas, y se dice de su risa que es capaz de hechizar a los viajeros y marineros que se encuentran con ellas, hasta el punto de perder la voluntad. Las ondinas no son malvadas, su carácter es neutral, sin embargo siempre se ha pensado que son perversas debido a las miles de historias sé que cuentan de cómo algunos pescadores han encontrado la muerte al tener cerca de una ondina. Se divierten jugando con los humanos que andan cerca y, muchas veces, mueven las aguas provocando unas enormes corrientes, y así continúan hasta que ahogan al pescador o viajero, acontecimiento que les resulta muy divertido. Lo cierto es que no siempre son conscientes del mal que hacen. Algunas ondinas incluso se han llegado a enamorar de humanos convirtiéndose, a partir de ese momento, en sus mayores protectoras. Una antigua leyenda cuenta que las ondinas no tienen alma y, que si encuentran una pareja humana con la que tener un niño, encuentran también un alma, aunque a partir de ese momento el dolor y el sufrimiento son más intensos.
Ondina es la heroína de una leyenda alsaciana. A su nacimiento todas las hadas del vecindario se reúnen en torno a su cuna y le proporcionan muchas cualidades. Su abuela, que también es hada, le proporciona una persistencia excepcional. Un día, Ondina es raptada por un joven noble que consigue enamorarla hasta tal punto que rehúsa ir a ver a su madre enferma. Como castigo, su abuela la condena a amar por siempre al joven noble. Este, cansado de ella, finge creer que esta le ha engañado con otro. Le dice que no la creerá hasta que no le traiga un jarrón enorme lleno de agua del río Niddeck. Tras tres días de marcha llevando ese enorme peso, Ondina cae exhausta al agua mientras rellena el jarrón. Su abuela, el hada, va a rescatarla y para evitarle continuar sufriendo a causa del noble, la transforma en una ninfa protectora de las aguas del río Niddeck. Desde entonces, en los días de tormenta, se ve su reflejo en el agua de las cascadas del río. E igualmente en la actualidad existen variedades de leyendas, cuentos o hasta maldiciones. Ya que en la mitología se cree que hay ninfas, es decir hadas, que se encargan del orden del medio ambiente. Así como también, que son las encargadas que no se altere la naturaleza.

viernes, 5 de mayo de 2017

BANSHE

LAS ALMAS EN PENA
Las banshees (bænʃi), del irlandés bean si, “mujer de los túmulos” forman parte del folclore irlandés desde el siglo VIII. Son espíritus femeninos que, según la leyenda, se aparecen a una persona para anunciar con sus gritos la muerte de un pariente cercano. Son consideradas hadas y mensajeras del otro mundo. Se cree que las aos (personas de los túmulos, personas de paz) son remanentes de deidades, espíritus de la naturaleza o los ancestros venerados por los escotos antes de la introducción del cristianismo. Algunos teósofos y cristianos celtas se refieren a estas como “ángeles caídos”. También son criaturas europeas sobrenaturales que al cantar causan desastres. Mucha gente presume que las banshees tienen el poder de romperle los tímpanos a cualquier persona que se les cruce con su poderoso grito.
Son brujas dolidas por la pérdida de alguna persona muy cercana a ellas. Ambos nombres provienen del irlandés antiguo, algunos consideran que la bean nighe (lavandera) es el equivalente escocés de la banshee irlandesa. Sin embargo, la bean shìth es la homóloga lingüística y mitológica, y como tal se presenta en numerosas ocasiones en el folclore y la mitología. La bean nighe es una clase específica de bean shìth. En gaélico escocés bean shìth también se puede escribir bean-shìdh. Síd en irlandés y sìth en gaélico escocés también quieren decir “paz”, y se habla también de estas hadas como “personas de paz”, aos sí o daoine-sìth. La palabra “Banshee” ha sido traducida del inglés al español como “alma en pena”.

CHANEQUES

TIENEN CARACTERÍSTICAS ESPECIALES DE CADA ÁREA DE MÉXICO
Los chaneques del náhuatl, (los que habitan en lugares peligrosos) o (dueños de la casa), o (vecinos de…). Son criaturas de la mitología mexica, entidades asociadas al inframundo cuya principal actividad es cuidar los montes y los animales silvestres; presenta diferentes aspectos, de los cuales destaca el de pequeño hombre (o mujer). Estos seres habitan los bosques y selvas, cuidan de manantiales, árboles y animales silvestres. Se cree que son capaces de asustar a la gente y hacerles perder su tonalli, el espíritu asociado con el día de su nacimiento (tonalpohualli), lo que si no es corregido mediante un ritual destinado a recuperar el tonalli perdido puede ocasionar la muerte del individuo, dejan huellas blancas. En la actualidad, en el Sureste de México, los chaneques son espíritus traviesos con aspecto de niños que esconden cosas y se aparecen a la gente distrayéndolos para hacerles perder el camino o desaparecerlos; Una creencia popular era la de usar la ropa al revés al andar y solo por el monte para evitar que los chaneques lo atraparan y se lo llevaran.
Los chaneques destinan parte importante de su tiempo a la realización de lo que a ojos humanos podrían ser travesuras, tales como aventar piedras, romper cosas, zarandear las hamacas, jalarle la cola a los perros, asustar a los animales de corral y llevarse objetos. Su relación con la salud o ausencia de ella se manifiesta por el hecho de provocar enfermedades, especialmente aquellas referidas a la pérdida del alma. No obstante, puede recompensar también al hombre con riquezas y buena fortuna. En los Tuxtlas, Veracruz, el término denota dos grupos de entidades, una asociada al bien, y la otra, al mal: los chaneques del primer tipo aparecen en la zona de habitación del hombre, los del segundo, sólo se encuentran en lugares apartados, no perturbados por la actividad humana; Los chaneques son descritos de diversas maneras; Por lo regular habitan en cuevas, bosques, ríos, ruinas, montes, arroyos, zanjas, cerros, manantiales, lagos, lagunas, pozas, canteras y ojos de agua. Tienen la capacidad de ocasionar enfermedades a los seres humanos, basta que pase suavemente su mano por el rostro de alguna persona. También refiere la creencia popular que tales padecimientos son ocasionados por el “aire” que dejan a su paso. En los Tuxtla (Veracruz) estos seres se clasifican en Chaneques de río y Chaneques de Monte, dependiendo del lugar donde tienen su residencia.
Se dice que son personas de aproximadamente un metro o metro veinte; tienen los pies al revés, el cuerpo deforme, poseen cola y carecen de la oreja izquierda, otros aseguran que son enanos con rostro de niños. Algunos más aseguran que son personas de corta estatura, enorme cabeza y piel color chocolate. Pero la descripción más extendida es la que refiere que parecen niños pequeños y que, al igual que estos, adoran las travesuras. Los chaneques son los dueños de los montes, de los animales y las plantas. En la región de los Tuxtlas, están organizados bajo el mando del Chane o Chaneco, dios de la tierra y del agua, quien reside en el talogan, cantaxotalpan o ta'altampa, el mundo subterráneo, donde la naturaleza es pródiga. Los subordinados del Chane, los chaneques menores, viven en pareja y están casados; pueden ser benéficos para el hombre (chaneques blancos), o enemigos malignos (chaneques negros).
El Chane presenta ambas facetas: vela por los humanos, pero castiga a los pecadores, especialmente a los adúlteros, valiéndose de dos animales mágicos; el burrito lúpu'ti, y el gatito shúnu'ti. El primero se les aparece a los adúlteros, los desnuda y después "se los come a lamidas"; el segundo se presenta ante las mujeres infieles, se convierte en tigre y las devora; A veces, "encantan" a los niños y se los llevan a sus hogares; hay quien dice, que lo hacen para que convertirlos en sus sirvientes. Las madres, para proteger a sus pequeños, les colocan amuletos tales como ojo de venado (semilla de color café) o cruces de palma, o les ponen la ropa al revés. Por su parte, los nahuas y popolucas del Istmo Veracruzano los clasifican en blancos o benévolos, y negros o enemigos malignos. Los primeros viven en lugares cercanos a los pueblos y no hacen daño a los humanos, salvo que reciban algún daño por parte de ellos. En cambio, los negros ubican sus viviendas en ríos de gran tamaño o en las selvas; tienen por costumbre raptar a los viajeros solitarios o provocarles caídas para robarse su alma, estas almas son colocadas en unas ollas para ser devoradas posteriormente.

jueves, 4 de mayo de 2017

LOS ELFOS

VIVEN MUCHOS AÑOS
Los elfos son seres pequeños de aspecto humanoide; orejas en punta, ojos almendrados, cabellos lisos y muchos de ellos gozan de una gran hermosura. Su apariencia es frágil y delicada, aunque son muy fuertes y ágiles. Muchas leyendas afirman que los elfos fueron los primeros habitantes de la Tierra. Nacieron bajo la luz de las estrellas en bosques rodeados de naturaleza, por eso se dice que los elfos son la naturaleza personificada. Dicen que sus primeros orígenes fueron en bosques de países nórdicos.
La personalidad de un elfo puede variar con respecto a su estilo de vida, comunidad en la que viven, pero mayoritariamente los elfos suelen ser seres reservados, algo desconfiados, colaboradores, buenos amigos y bondadosos. Un elfo es un ser muy sigiloso y silencioso y en la mayoría de los casos pasan desapercibidos para el ojo humano, pero en alguna ocasión se dejan ver por los humanos. Son muy veloces y grandes trepadores y escaladores. Un elfo puede vivir cientos de años y en algunos casos se dice que son inmortales. Durante algunos años el elfo puede tener un aspecto juvenil y delicado, pero a medida que pasa el tiempo, su piel se va haciendo más oscura y les van saliendo algunas arrugas y así se mantendrán durante cientos de años.

miércoles, 3 de mayo de 2017

LAS HADAS

SU COMPORTAMIENTO PUEDA LLEGAR A SER PERVERSO
Un hada (del latín fatum: hado, destino) es una criatura fantástica y sutil. En la mitología griega y romana las llaman Hados. Se las representa generalmente en forma de mujer hermosa y bella con alas de mariposa. Según la tradición son protectoras de la naturaleza, producto de la imaginación, la tradición o las creencias y pertenecientes a ese fabuloso mundo de los elfos, gnomos, duendes, sirenas y gigantes que da color a las leyendas y mitologías de todos los pueblos antiguos. Se puede provocar el contacto con ellas desarrollando la visión etérea según las leyendas. La mayoría de ellas se representan con alas. Se conoce de un caso en el que Sir Arthur Conan Doyle, creador de Sherlock Holmes, fue engañado por unas niñas que se fotografiaron con figuras de papel en forma de hadas, a las que el consagrado escritor atribuyó autenticidad. En la mitología griega existían los hados y El poeta Ovideo, entre otros, los menciona en su obra inmortal Metamorfosis. Unos podían ser hombres, caso de su rey Oberón, y otras mujeres según se diera el caso. Académicas con Victoria Cirlot ven en las Parcas un antecedente de las hadas, al menos de las hadas madrinas. Autores como Collin de Plancy y especialmente Sherman Loomis remontan el origen del mundo feélico a la mitología céltica y las historias populares centroeuropeas.
Según esta línea de pensamiento los autores medievales como D'Arras, Couldrette y Thiiring von Ringoltingen recogieron la tradición oral céltica y la unieron a personajes como Melusina, Viviana, la amante del mago Merlín, Morgana o la Dama de la fuente. Las leyendas celtas hablan del reino de los Áes Sídhe (pronunciado Os Shi) también conocido en idioma inglés como Fairy Folk, y donde la mejor traducción a nuestro idioma sería Hadas, si bien es importante recalcar que no se habla de la concepción victoriana de la Hadas, esos seres diminutos con alas de mariposa, las cuales son en realidad pixies. Los Áes Sídhe, son seres semidivinos que viven entre este y el otro mundo, con conexiones importantes con la naturaleza y las deidades, la mayoría de los relatos los representan como gente no muy alta, pero de aspecto y altura humana, de tez blanca, ojos claros y pelo muy negro. En los relatos medievales, las hadas a veces llamadas, (El Buen Pueblo o La Buena Gente) aparecen relacionadas con encantamientos y hechizos, conocedoras del poder y las virtudes de las palabras, las leyendas y las hierbas, que les permitían mantenerse jóvenes y bellas, y acumular grandes riquezas. En algunos libros, se menciona que las hadas hacen todas las cosas inocentemente, aunque su comportamiento pueda llegar a ser perverso. 

martes, 2 de mayo de 2017

LOS GNOMOS

LOS GUARDIANES DE LOS BOSQUES
Un gnomo, también escrito (nomo) es un ser fantástico que actúa como espíritu o genio protector de la tierra. La palabra pertenece al latín moderno gnomus. Como tal, al gnomo se le atribuyen poderes sobrenaturales asociados a su función como entidad protectora de la naturaleza y conocedora de los secretos de la tierra. Por esta razón, también son conocidos como guardianes de la naturaleza.
Se dice que, entre sus muchas ocupaciones, se dedican principalmente a custodiar tesoros, trabajar en minas, cuidar piedras preciosas y burlar a las personas ambiciosas. Según la imaginería popular, los gnomos son enanos, se dejan la barba y usan un sobrero puntiagudo. Además, se sospecha que podrían ser inmortales o bien vivir cientos de años. Por otro lado, se menciona que solo puede verlos aquella persona que ellos consideren lo suficientemente digna. Con estas características es común verlos retratados en las ilustraciones de muchos cuentos infantiles sobre gnomos.

¿QUE ES UN TROL?

SON NORUEGOS
Troll es un término noruego que menciona a una criatura mitológica. En nuestra lengua, la escritura correcta de la palabra es trol, con una única L, según acepta el diccionario de la Real Academia Española (RAE). De acuerdo al folklore de Escandinavia, un trol es un ser que vive en cavernas y regiones boscosas. Su apariencia varía según la historia: hay relatos que mencionan a los troles como gigantes malvados, mientras que otros los definen como humanoides que secuestraban a los niños.
De la misma manera, a lo largo de la historia del cine, la televisión o la literatura la figura del trol ha sido muy recurrente. Así, por ejemplo, en la serie de dibujos animados “David, el gnomo” los troles eran precisamente los más duros y temidos enemigos que tenía el protagonista. Asimismo, en la mítica novela “La historia interminable”, de Michael Ende y que luego fue llevada a la gran pantalla, los troles venían a ser figuras importantes que, en este caso, contaban con forma de árbol.